LAVANDERA DE LA NOCHE
DE CLARA BLASCO

Por Norah Lorenzo
Ha llegado a mis manos este primer libro de Clara Vasco, editado a finales del año 2008. A pesar del tiempo transcurrido desde su publicación creo que es importante e imprescindible realizar una reseña, porque realmente el libro lo merece.
Clara Vasco nació en Caracas, Venezuela, pero desde los ocho meses vive en Argentina. Estudió Ciencias de la Comunicación en la UBA y su primer contacto con la poesía está íntimamente relacionado a su infancia y a su familia. Clara es hija de Clara Fernández Moreno- hija de Baldomero Fernández Moreno- y de Juan Antonio Vasco, uno de los mayores poetas surrealistas argentinos.
Diversas son las actuaciones que le han dado a Clara su propio lugar dentro del mundo poético. En 1995 participó en el homenaje a Edgar Bayley, siendo seleccionada para integrar la plaqueta "11 poetas jóvenes". Algunos de sus poemas han sido publicados en revistas de poesía como "El Jabalí", "Las vacas sagradas" y "Literatura Viva", entre otras. Durante el año 2006 condujo junto a Héctor Urruspuru y Gerardo Curiá el renombrado ciclo literario "Maldita Ginebra". Éstas son algunas entre muchas otras actividades que la ligan profundamente al movimiento poético contemporáneo.
"Lavandera de la noche" es un hermoso canto a la infancia atravesado por una conmovedora sensibilidad que despierta melancolía y donación en cada una de las palabras.
La voz poética de Clara, casi siempre en primera persona, demuestra una profunda entrega. Dice, enuncia con palabras sencillas, pero en ese decir hay algo más que conmueve la sensibilidad del lector.
A pesar de la melancolía y el dolor que se puede entrever en sus versos, hay una luz que emana de ciertas palabras que conforman la cadena semántica de este libro: mar, río, sol, árboles, flores, pájaros. Todas ellas van enlazándose para brindarnos una poética personal, genuina y sin artificios lingüísticos. Todas las poesías están escritas desde la conciencia de lo inefable, relatan y expresa experiencias de un conocimiento cuyo límite no puede ser dicho, pero sin embargo esa condición de inefable provoca una generosa entrega y no una privación en su escritura.
Hay versos que calan hondo, conmueven y hacen vibrar en el sentido más poético que se pueda pensar, como por ejemplo en el poema que lleva por título- que ya en sí mismo es maravilloso- "El amor es un pájaro escondido en la infancia", en donde nos dice "la infancia fue una caja oscura atada al sueño", "pisaste la hierba descalza/ de tu país de hambre y hombres aniquilados" o "Hoy dormís en un cuarto sin banderas/ sola en tu desnudez de tierra".
En la poesía de Clara hay una unidad melódico- semántica que se articula en cada verso para conformar una estructuración de sentidos que permite al lector encontrar el ritmo, la fuerza y la pasión que se funden en cada palabra.
A pesar de ser el primer libro que Clara Vasco ha publicado podemos descubrir su naturaleza y madurez poética, su compromiso con la palabra y una entrega absoluta en su decir. El resultado es un goce estético, el valor del acto mismo de la creación. Su expresión particular es en suma el reflejo y el espejo de una condición de espíritu de donación poética.
Realmente vale la pena leerla para poder sentir la experiencia y como expresa Mónica Melo en la contratapa del libro "Que el resto del dolor y de la dicha, de las voces de la lluvia y de la entrega sean ahora de los remos que se acercan. De quien llega. De quien lee." Por esto y mucho más les dejo uno de los poemas para compartir a esta valiosa poeta de nuestros días. |